
Desde 2004, la Unión Europea obliga a que todos los huevos destinados a consumo humano que se vendan envasados o a granel, deben ir marcados con un código en su cáscara.
Vamos a fijarnos en el primer número del código, el que indica la forma de cría del ave, y que será una de estas cuatro:
0.- Gallinas de producción ecológica. Con una libertad de movimiento similar a la gallina campera pero con menor densidad de ocupación de gallinero y terreno al aire libre.
1.- Gallinas camperas. Cuando las gallinas se crían en naves, pero con posibilidad de salir al aire libre, lo que se aproxima bastante a su hábitat natural.
2.- Gallinas criadas en suelo. Sin acceso al exterior pero se pueden mover libremente por la nave en la que se encuentran, aunque dicha nave esté densamente poblada.
3- Gallinas criadas en batería o jaulas. Un sistema que permite producir más huevos y disponer de mayores controles ganaderos y sanitarios a costa de una capacidad de movimiento limitada del ave
Sinceramente procuraría evitar el número 3 debido a que son de granjas donde las gallinas están pegadas unas al lado de las otras con el objetivo de aumentar la producción al reducir los costos de alojamiento, alimentación y recolección de los huevos. Y con la consiguiente desventaja para el animal, que aparte de su maltrato, puede generar enfermedades con mayor facilidad.





