Ingredientes
4 patatas – 2 cebollas – 2 pimientos rojos – 2 pimientos verdes – aceite de oliva virgen extra – sal - 2 huevos (opcional)
Cortar las patatas en cascos, los pimientos en tiras y las cebollas en láminas. En una sartén amplia con un fondo de aceite, cocinar las cebollas y los pimientos a fuego suave hasta que estén hechos.
Mientras tanto, salar y freír las patatas en abundante aceite a 180ºC. Escurrir bien.
Mezclar las patatas y las verduras ya preparadas unos cinco minutos antes de servir, y cocinar a fuego lento, para que se ablanden las patatas y se impregnen del sabor de las verduras. Si lo deseamos, justo antes de llevar a la mesa, podemos añadir un par de huevos batidos y cuajar un revuelto ligero.

También se pueden cocinar, desde el inicio, las patatas junto con las verduras, en la sartén, a fuego suave y con más aceite, escurriendo la grasa cuando estén hechas. Personalmente, la primera preparación me parece que da como resultado un plato más ligero y menos graso que si lo preparamos todo junto desde el inicio.
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Un plato tradicional, que se puede servir como guarnición o como principal. La combinación de patata, cebolla y pimientos es muy clásica, pero siempre resulta, y es uno de esos sabores que evocan la cocina más tradicional.
Es importante intentar dejar el plato ligero, sin añadir demasiado aceite, tan sólo el estrictamente necesario. En caso contrario, tendrá una digestión pesada, ya que la patata actúa como una espoja, capaz de absorber mucha grasa.